En los primeros años de vida se producen cambios notables en relación con el desarrollo motriz de los pequeños; se mueven y exploran el mundo porque tienen deseos de conocerlo y en este proceso la percepción, a través de los sentidos, tiene un papel importante.  De esta manera, los alumnos transitan de una situación de total dependencia a una progresiva autonomía.

 

El juego estimula el desarrollo de las capacidades perceptivo-motrices (temporalidad, espacialidad, lateralidad, ritmo, equilibrio, coordinación). En estos procesos no solamente se movilizan las capacidades motrices, sino las cognitivas y afectivas; ello les permite ampliar sentimientos de logro y actitudes positivas reafirmando su seguridad.

Las destrezas motrices creativas fomentadas por diversos juegos motores desembocarán en una mayor participación activa en todos los aspectos de la interacción social.

 

Se realizan dos periodos de clase de Educación Física en Preescolar por semana.